lunes, 12 de marzo de 2012

DE LA NARRATIVA ANALÓGICA A LA NARRATIVA DIGITAL

El desarrollo de la tecnología digital en los últimos años no solamente ha tenido consecuencias para la esfera profesional, el ámbito doméstico, o los espacios (reales o virtuales) de ocio y entretenimiento. 
En el marco de la creación artística, la digitalización ha afectado no solamente a la manera de exhibir arte (pantallas y variopintos dispositivos de reproducción) sino también de crearlo a través del ordenador. Es más, en los últimos años se ha vivido una proliferación de etiquetas como net art, software art, etc, que pese no haber calado en el ámbito (consolidado y probablemente reacio a los cambios) del arte contemporáneo, resultan indicativos de un cambio de mentalidad próximo a las inquietudes vanguardistas. 

No obstante, el reconocimiento de que no sólo se puede generar arte por ordenador, sino que se puede distribuir a través de él (de modo que los espectadores devienen usuarios, e incluso en algunos casos, interactores o participantes en el desarrollo de la obra) se ha centrado mucho en las tecnologías empleadas para tal fin, y no tanto en los tipos de discurso que se generan, entre ellos la posibilidad de generar un discurso narrativo. El objetivo de esta comunicación es vincular la creación tecnológica digital a las posibilidades narrativas y situar cuáles pueden sus orígenes literarios y audiovisuales. 

No obstante, los conceptos de linealidad y cohesión narrativa se han demostrado a lo largo de la creación artística insuficientes a la hora de entender el mundo. Hace falta desplegar un cierto abanico de ideas para abarcar todo lo que la noción aristotélica de relato no comprende y que, según sugiere esta comunicación, puede verse reforzado y exaltado a través de la actual creación digital. 

Empecemos pues afirmando que la historia de la creación humana es la historia de la tensión entre texto e imagen. La palabra textual ha sustituido en múltiples ocasiones el valor de la imagen a la cual se refería, igual que los bisontes de la cueva intentaban reflejar con pintura lo que de otro modo se describiría con un discurso verbal. 

La no linealidad implica la ruptura de la cohesión entre pasado, presente y futuro, bien sea para centrarse en el recuerdo o en la contemplación de perspectivas que aún no han tenido lugar. Escritura espacial, combinatoria, fragmentada y orden cronológico trastocado son rasgos que solos o en combinación han fomentado en diversas ocasiones dos estructuras formales predominantes que se saltan el canon aristotélico: la linealidad múltiple y la no linealidad. 



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